situaciones de la ausencia de libertad
Respuestas a la pregunta
Respuesta:
H ablar de libertad de pensamiento y de acción es, en muchas ocasiones,
un simple discurso. No llega a consolidarse en su práctica, que vendría
a ser lo trascendental.
Se ha propuesto, en este sentido, mecanismos de una práctica cotidiana,
en diversos espacios sociales, que permita que la libertad de expresión logre,
poco a poco, su expansión y vaya más allá de la retórica. Sin embargo, aún
no se ha llegado a la esencia de lo que significa la libertad de expresión y, es
más, se ha llegado a pensar en ella como algo utópico, ya que la libertad, en
términos más generales incluso, está manejada por unas cuantas manos.
La libertad de pensamiento y acción tiende, generalmente, a discriminar
al “otro”, ya sea por la posición socioeconómica o geográfica que ocupe o por
pertenecer a grupos vulnerables, el de la mujer por ejemplo, que es discriminada
por tener, supuestamente, “habilidades menores” a las del hombre.
Ante este problema se han abiertos diálogos y debates que promueven la
conciencia en la sociedad sobre el respeto al “otro”. Ahora bien, la noción
de libertad de expresión se la concibe desde la historia y la cultura de cada
sociedad. En cada contexto cultural se presentan los retos y avances que
implica la libertad de expresión. A través de la comunicación presente en las
personas se llega a formar códigos simbólicos, hábitos, tradiciones, reglas y
roles que definen lo que es válido y no válido para la sociedad. Si lo válido
es comunicarse a través de cualquier medio, pues esto se debe materializar,
no sólo en la conciencia de la sociedad, sino también como parte de los
derechos y obligaciones de cada individuo.
La comunicación genera en las personas en sociedad varias construcciones.
Es a través de la expresión que se generan cambios. La interacción hombremujer suele resultar un desafío para las mujeres que afrontan un contexto
machista. La complejidad de caracteres es difícil tanto para hombres como
mujeres. La comunicación, así como logra cambios favorables, también implica
brechas y desequilibrios, como la intolerancia.
La intolerancia es, en Bolivia, uno de los mayores problemas que enfrentan
a los partidos opositores y oficialitas. El tema de comunicación ha hecho que
se abran más brechas de intolerancia, de injurias e infamias entre ellos.
Explicación: